
Dicen que durante sus ayunos Mahatma Gandhi sólo consumía jugos de uva, elaborados con todas las partes de la fruta: pulpa, semilla y hollejo. Así lograba soportar interminables jornadas gracias a las propiedades que esta fruta de alto valor nutritivo aporta al organismo.
La uva contiene sustancias que protegen la salud. Destacan los compuestos fenólicos, responsables de su color y sabor, tales como las antocianinas (en la uva negra), los taninos y los flavonoides. Los primeros, son los pigmentos responsables del color de las uvas negras y rojas y están ausentes en las variedades blancas. Los taninos les confieren la sensación de astringencia a las uvas verdes. Dentro de los flavonoides, el resveratrol, presente sobre todo en la piel de la uva negra, es el más reconocido. Está presente sobre todo en la piel de la uva negra y roja y tiene propiedades antifúngicas, es decir, impide el crecimiento de hongos en las uvas.
Diversos estudios indican que el resveratrol es eficaz inhibiendo el crecimiento tumoral, por tanto se recomienda el consumo habitual de uva en caso de cáncer y si se presentan factores de riesgo.
Todos estos componentes tienen una acción antioxidante, tanto en la fruta, a la que protegen del aire, como en el cuerpo humano, pues neutralizan el efecto nocivo que los radicales libres tienen sobre las células. Su presencia ayuda a evitar o disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y degenerativas, así como el envejecimiento orgánico.
Los flavonoides son especialmente beneficiosos para la salud arterial y cardiaca debido a su efecto vasodilatador, antiagregante (que previene la formación de trombos) e inhibidor de la oxidación del colesterol (que evita su depósito en la pared arterial).
La uva, por su contenido en fibra es un laxante suave. En caso de estreñimiento, se recomienda consumir las uvas sin pelar y con pepitas, ya que es ahí donde se encuentran las sustancias que favorecen la motilidad intestinal y ayudan a regular su funcionamiento. Para quienes sufren de estómago delicado, lo más conveniente es consumir el zumo de la uva o mosto. Por la riqueza en azúcares de las uvas, las personas con diabetes y exceso de peso pueden tomarlas pero controlando la cantidad.
Los flavonoides son especialmente beneficiosos para la salud arterial y cardiaca debido a su efecto vasodilatador, antiagregante (que previene la formación de trombos) e inhibidor de la oxidación del colesterol (que evita su depósito en la pared arterial).
La uva, por su contenido en fibra es un laxante suave. En caso de estreñimiento, se recomienda consumir las uvas sin pelar y con pepitas, ya que es ahí donde se encuentran las sustancias que favorecen la motilidad intestinal y ayudan a regular su funcionamiento. Para quienes sufren de estómago delicado, lo más conveniente es consumir el zumo de la uva o mosto. Por la riqueza en azúcares de las uvas, las personas con diabetes y exceso de peso pueden tomarlas pero controlando la cantidad.
Las uvas rojas tienen un poder antioxidante moderado., mientras que el jugo de uvas moradas tiene cuatro veces mas actividad antioxidante que los jugos de naranja o de tomate. El vino tinto ( no el blanco) tiene cerca de la misma capacidad antioxidante que el jugo de uva morada o del te. Los expertos indican que beber vino tinto con moderación incrementa la longevidad, pero un exceso en el beberlo tiene el efecto opuesto, así que hay que limitarse a dos vasos por dia ó en su defecto, beber mejor zumo de uva.